Playas y Calas

Date un chapuzón de diversión en la Cala Vadella de Ibiza

En el extremo occidental de Ibiza encuentra su sitio una de las grandes joyas del Mediterráneo. Hablamos de la Cala Vadella, una franja arenosa de reducidas dimensiones, donde los amantes del turismo de sol y playa reconocen un oasis incomparable. Si estás de paso por la Isla Blanca y deseas explorar un pedacido de Edén, las siguientes líneas te interesan y mucho, pues en ella descubrirás cómo llegar, qué encontrarás y por qué merece la pena disfrutar de la Cala Vadella Ibiza. ¿Nos acompañas?

Para llegar a la Cala Vadella Ibiza, debemos aproximarnos hasta Sant Josep y partir en dirección Sant Antoni, desviándonos convenientemente hacia esta y otras calas (Carbó y d’Hort), hasta divisar el desvío hacia la que nos interesa. Como la mayoría de las calas, la de Vadella se caracteriza por su solitariedad, valor añadido frente a la masificación que tanto abunda en las playas más populares y de la que vienen huyendo una parte de los turistas durante la temporada alta. Su particular fisionomía está protegida por escarpadas paredes rocosas, bañadas parcialmente por vegetación, haciendo las veces de ‘escudo’ durante los días más ventosos.

Con 260 metros de longitud y 60 metros de anchura, la Cala Vadella Ibiza se caracteriza por su amplitud (en comparación con la mayoría de las calas del territorio). Aunque el público joven suele frecuentarla, también las familias y las parejas apuestan por sus blancas arenas para relajarse y disfrutar del sol del Mediterráneo español. Por descontado, cuenta con todos los servicios y prestaciones que cabrían esperar en las playas más sofisticadas: hamacas, sombrillas, papeleras, parkings y chiringuitos ocasionales, sin mencionar las medidas de seguridad, con socorristas y vigilantes de la Cruz Roja, que garantizarán nuestro bienestar en todo momento.

Como no podía ser de otra manera, una cala tan visitada y valorada como la de Vadella sólo podía contar con unos servicios hosteleros de excepción. Así, quienes deseen probar la gastronomía autóctona, podrán satisfacer sus caprichos gourmet en restaurantes y bares ubicados en las inmediaciones, como los de María Luisa o Can Jaume, especializados en mariscos y pescados. Sin lugar a dudas, una buena oportunidad para probar bocados tan deliciosos como el guisat de peix, el arroz de matanzas, el bullit de peix, la borrida de ratjada, el peix en salmorra o el sofrit pagès.

Otras joyas más allá de la Cala Vadella Ibiza

Como descubriremos a continuación, la de Vadella no es, ni mucho menos, la única cala que conquista al público turista en estas costas. Y es que las de Conta, Salada, Gracioneta y d’Hort, entre otras, han sabido ganarse un lugar en el corazón de los millones de viajeros que se desplazan año tras año hasta la Isla Blanca. ¿Te animas a descubrirlas?

Cala Conta

La de Conta es una cala con mucha personalidad, con aguas turquesas y unos arenales nacarados, donde relajarse y disfrutar del sol constituye un auténtico placer. Y es que la Cala Vadella Ibiza está lejos de ser el único paraíso natura de estas costas.

Cala Salada

En mitad de un entorno casi salvaje, la Cala Salada ha sabido escalar puestos entre los rincones costeros mejor valorados por el público turista. Aunque se encuentra bastante masificada la mayor parte del año, durante los meses de otoño e invierno pueden disfrutarse momentos de paz, lejos del mundanal ruido.

Cala Gracioneta

De características aguas turquesas, la de Gracioneta es una cala con muchísimo encanto. Sus reducidas dimensiones y sus aguas calmas la convierten en un espacio ideal para relajarse, en un paisaje rodeado de pinares. Claro está, podremos practicar snorkelling, buceo y otras actividades, lo que demuestra que también los viajeros más activos tienen una cita obligada con la Cala Gracioneta.

Cala d’Hort

Qué decir de la Cala d’Hort, que tiene como telón de fondo al islote Es Vedrà, considerado uno de los lugares más misteriosos de Ibiza. Sus finas arenas, la claridad de sus aguas y la protección que nos aporta su entorno son garantías de bienestar. Por esta franja costera pueden avistarse a turistas de todas las edades, por lo que no debemos caer en el error de que es exclusiva del público joven.

De forma adicional, te recomendamos dejarte conquistar por la Cala Molí, la Cala Jondal, la Cala Bassa o la Cala Benirrás, entre otros rincones costeros idóneos para darle un abrazo al Mediterráneo y disfrutar de unas vacaciones únicas. Desde luego, Ibiza es uno de esos destinos que nunca dejará de sorprendernos.

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